después de un largo suspiro,
tus labios se abren lentamente,
pareciera que tienes la respuesta,
intentas emitir sonido alguno,
un invisible te detiene, la boca ha de bloquear
el silencio cubre todo sonido,
¡¿Dime?!
He de saber ahora yo,
quien es el autor del romanticidio que sufrimos
¿Por que tu faz palidece?
¿Tus cálidos labios en azul se tornan?
¿Has sido una víctima más de esto?
¿Solamente menciona quien te hizo esto?
Me acerco delicadamente pues no puedo salvarte
quien en víctima se tornó
no tiene salvación
un pequeño suspiro me permite escuchar dos palabras a mi pregunta:
Uno mismo.
miércoles, marzo 01, 2006
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