martes, setiembre 12, 2006

ya es muy tarde

Quisieras que todo no haya sido un sueño, ni una ilusión, ni un recuerdo. Que separes los parpados y a tu costado encuentres su cuerpo liso. Que fugazmente una sonrisa se dibuje en su rostro, y diga tu nombre, y sentir en tu centro que una fuerza te sopla los poros. Luego lentamente rodearla con el brazo, verla despert6ar y darle un beso. Pero el temor asalta tus ansias. Que hacer si en lugar de su cuerpo suave la mirada se pierde en la blancura insensible de la sábana. Aprietas los parpados y la oscuridad muda trae sus transfondos anillos de luz. Te llevas a la cara las manos, con la esperanza de que el movimiento la despierte, de que en un segundo, ya, ahora, susurre tu nombre y te reviva con su mano. Pero nada sucede, solo se va contorneando una columna gris en tu mente, perdiendo forma, solo van apareciendo círculos concéntricos.

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