Y que todo lo gobiernas
Yo nutro mi silencio agónico imperfecto
impuro
y enjuago
Inútilmente mi cadencia,
Yo solo troto a medias
De piso en piso y suelo
Perderme le ve men te.
Aquí estoy contándole a la luna todas mis penas, solo ella es capaz de escucharme sin reprocharme nada de lo que hice mal. Aquí estoy sentado a la orilla de éste puente, viendo el vacío tan grande que nos separa, sintiendo la frescura del río proveniente desde el fondo, recordando un fresco beso. Lo que algún día fui jamás lo volveré a ser, lo que alguna vez tanto di se terminó y jamás lo recuperaré y sobre todo ya no lo podré dar, lo que no fue no será.
1 comentario:
Me gusta tu escritura, intenso y apasionado.
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