Una extraña sensación. Un líquido que habita en mi memoria.
Abro los ojos tras la oscuridad y veo el mar hacerse fuego. Veo tu cuerpo dejándose llevar por el tibio aire que lo envuelve, hacia los bolsillos de la noche. Como una ola que se pierde entre el fuego y el cielo. Como un ánima siente el amanecer en su pecho.
Lo siento. Pero soy el litio que rebalsa de un dibujo en blanco y negro. El dibujo que el color de tus lágrimas destruyen.
Desearía tan sólo la quietud de tus párpados por un instante. Un instante para poder despintarte y hacer de ti una musa daltónica. Perfecta para mi mundo desteñido.
viernes, setiembre 22, 2006
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1 comentario:
y si usaramos crayolas?
:)
- pintando el mundo
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